Momento del año en donde la noche es más larga
Mis viejos atan sus sueños
con el hilo fino de las palabras.
Él dibuja con manos de piedra
el anhelo secreto,
lo imprime contra el desastre
como si de una estampita se tratara
mientras ella lo observa en silencio
y un jazmín furioso crece en su garganta.
Pronto dirá
todo lo necesario
las frases indispensables y salvadoras
y su mirada relucirá
como brillan las cosas importantes
que se encuentran en mitad de la noche.
Mis viejos hablan
en una asamblea secreta
se ocultan como si estuviesen
en un aquelarre prohibido.
Esa tarde nadie le había regalado
palabras al desastre
y sin embargo se presentó
desordenándolo todo.
Ellos descubrieron que ni siquiera
el fuego está exento de un lenguaje.
También entendieron
que todo estaba guardado dulcemente
en otro costado imperceptible,
que había cosas secretas
para hallar y comenzar de nuevo
como si se tratara de un idioma
que finalmente se extendía
en la voz de un puente,
que hay un recodo que es imperturbable
y que por eso todas las tardes
mientras el sol
se inclina levemente
y el solsticio se acerca en secreto
charlan entre mate y mate
para luego dormir
enredados en sus esperanzas.
